viernes, diciembre 23, 2005

La Policía noruega dejó «escapar» los dos munch robados por atrapar a los ladrones

«El grito» y una «Madonna» del genial artista precursor del expresionismo vuelven a estar en paradero desconocido, aunque se haya detenido a seis sospechosos.

La satisfacción que sintió Noruega tras conocer el lunes que se había detenido a seis individuos sospechosos del robo de «El Grito» y «Madonna» de Munch, robados el 22 de agosto del año pasado del Munchmuseet, se trocó en indignación ayer cuando Mortem Hojem, portavoz del cuerpo de Policía, reveló durante una rueda de prensa que, tras seguir la pista a esos ladrones, los agentes habían descubierto el 24 de septiembre que los dos cuadros robados estaban en la parte trasera de una camioneta, pero que... no los habían rescatado: «El vehículo estaba aparcado en Lilleström -explicó-, delante del domicilio de uno de los implicados. Los agentes que le habían seguido la pista tuvieron los lienzos a medio metro de su mano, pero se decidió no actuar en ese momento con la idea de atrapar a toda la banda». Esa afirmación, que en un principio produjo perplejidad, ha provocado un verdadero escándalo en toda la nación. Nadie se explica que la policía noruega dejara escapar las dos obras maestras cuando recuperarlas hubiera sido mucho más importante que arrestar a los culpables de su robo.

Como se recordará, este robo se cometió a plena luz del día el 22 de agosto de 2004. Dos enmascarados irrumpieron en el Museo Munch por la puerta central y, tras amenazar con sendas pistolas al aterrado público, arrancaron los dos cuadros de la pared donde estaban colgados. Lamentablemente, esos lienzos del genio nacional noruego que estuvieron «a medio metro de la mano» de los agentes de Policia, hoy permanecen en paradero desconocido.